



En una jornada marcada por la emoción profunda y el respeto institucional, la comunidad de Villa Giardino llevó a cabo el acto central en conmemoración del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas. A pesar del clima inestable de Semana Santa, los vecinos e instituciones locales se volcaron en el cine teatro para reafirmar que la causa Malvinas sigue siendo un pilar fundamental de la identidad argentina.
El intendente Jorge Soria encabezó la ceremonia, renovando el compromiso de la gestión municipal de honrar la memoria de los héroes de forma permanente. Durante el encuentro, se destacó que la soberanía no solo es un reclamo territorial, sino un valor que se construye diariamente con unidad y diálogo.
El Director de Cultura, Mariano Scaturchio, brindó un discurso con una fuerte impronta histórica y diplomática. En sus palabras, subrayó que Malvinas es el reflejo de un pueblo que no renuncia a lo propio y destacó el apoyo internacional recibido en 1982.
Scaturchio hizo una mención especial a la solidaridad de Perú, calificándola como una "hermandad latinoamericana que trasciende el tiempo", y agradeció también el respaldo moral de naciones como Italia y España. Sin embargo, el momento de mayor cercanía se vivió cuando el Director instó a la comunidad a valorar a los protagonistas presentes.
"Debemos honrar a nuestros héroes de bronce, pero también a los que tenemos vivos, de carne y hueso, como nuestro vecino Walter Roberto Moreno", expresó Scaturchio, despertando un cerrado aplauso de la concurrencia.
Uno de los testimonios más movilizantes fue el de Walter "Chiche" Moreno. El veterano, quien se incorporó al Ejército en febrero de 1982 y operó ametralladoras antiaéreas en Bahía Fox, compartió la dificultad emocional de revivir aquellos días frente a las nuevas generaciones de la escuela Esteban Echeverría.
"Son momentos difíciles, uno se quiebra", confesó Moreno. Relató con crudeza el doloroso proceso de desmalvinización tras el conflicto: "El trato fue distinto para con nosotros por haber perdido la guerra. Fue difícil insertarse; teníamos traumas y nadie nos quería dar trabajo". No obstante, contrastó aquel pasado con el presente de reconocimiento que vive en el pueblo: "Haber defendido a la patria es algo de lo cual me siento orgulloso porque mi papá estaba orgulloso de mí".