



El secretario de Gobierno de La Falda, Gonzalo Murúa, brindó detalles sobre las nuevas políticas de seguridad ciudadana, el control de infracciones y los avances en infraestructura para la ciudad.
Las estadísticas indican que el 60% de los infractores por ruidos molestos (caños de escape libre) provienen de otras localidades. Para retirar los vehículos secuestrados, ahora se exige, además de la multa, aprobar un curso que incluye evaluaciones psicológicas y médicas.
El cuerpo de prevención ciudadana cuenta con nuevos agentes capacitados. Cuatro de ellos ya han sido aprobados psicológicamente para el uso de armas no letales, a la espera de la autorización final para su portación. Se enfatizó que los agentes tienen la orden de no realizar persecuciones peligrosas para evitar accidentes.
El programa "Ojos en Alerta" se consolidó como una herramienta clave. El municipio busca que todas las denuncias se canalicen por mensaje para que quede un registro digital que permita armar un "mapa de calor" sobre el delito y las sospechas en la ciudad. Según auditorías externas de la Red de Innovación Local (RIL), la eficiencia en la gestión de seguridad de La Falda subió del 58% al 78% gracias a las nuevas ordenanzas y la profesionalización del área.
Situación de los "Naranjitas", el funcionario aclaró que solo están autorizados quienes poseen la credencial municipal. Ante la presencia de personas no habilitadas, se trabaja en conjunto con la policía, ya que el municipio no tiene potestad para el desalojo por la fuerza.
Murúa confirmó que, mediante un acuerdo de permuta con la familia Arnedo, el municipio recuperará la totalidad del predio de la pileta y el gimnasio que había quedado inconcluso. Este convenio legaliza la propiedad de estos espacios para la ciudad.