



En el marco de un operativo cerrojo, la Guardia Local y la Policía secuestraron un vehículo tras una persecución iniciada por maniobras peligrosas en la vía pública.
El procedimiento se originó durante recorridos preventivos, cuando el personal detectó a tres vehículos realizando pruebas de velocidad (picadas). Al recibir la señal de alto, los conductores se dieron a la fuga, lo que derivó en un despliegue de seguridad para interceptarlos.
Tras lograr la detención de uno de los automóviles, las autoridades confirmaron que el conductor era un menor de edad. Tras el control pertinente, se constataron múltiples infracciones graves:
Ante la gravedad de las infracciones, se procedió al secuestro del vehículo y su traslado al depósito judicial. Por su parte, el menor involucrado fue entregado a un adulto responsable para su resguardo, labrándose las actas digitales correspondientes. Participaron Guardia Local y Policía de Córdoba.